
La pasta ocupa un lugar destacado en nuestra alimentación durante toda nuestra vida. Sus propiedades la hacen un alimento ideal para distintas dietas y es muy recomendable para cualquier situación y para cualquier persona.

Durante el embarazo la futura madre requiere una alimentación que proporcione las cantidades necesarias de calcio, hierro, proteínas, vitaminas y calorías. Por ello la pasta está muy indicada en los primeros platos de la comida o de la cena. Además, la pasta en la dieta de la embarazada no altera el peso de la futura madre.

El organismo de un niño debe recibir toda la energía de una buena alimentación. Las pastas son un alimento insustituible para una dieta infantil equilibrada por su aporte energético y su contribución al crecimiento del niño.
Este crecimiento, tanto físico como intelectual, se debe apoyar en alimentos con un alto valor nutritivo y los hidratos de carbono de la pasta son el elemento ideal para este crecimiento. Además, la pasta permite múltiples combinaciones y es un plato fácil de preparar y atractivo para los niños.
De lo que se come se cría. La calidad de la dieta que una persona sigue desde joven repercute en su vida futura. Sin embargo, en edades avanzadas se recomienda una alimentación variada para evitar los excesos calóricos –sobretodo el consumo de grasas y azúcares -. La pasta, sin duda, constituye un producto ideal para la alimentación de los ancianos. Dada su composición equilibrada. la pasta debe estar siempre presente en la comida o en la cena, si bien en cantidad no excesiva, formando parte de una rica sopa casera o de un guiso sencillo y poco graso.