Pequeños trucos

  • 1.- La cocción de la pasta es vital. Hay que hacerlo en un recipiente alto, con abundante agua (1/2 litro por cada 50 gr. De pasta) y 5 gr. De sal por cada 50 gr. De pasta. Echarla esparcida cuando el agua esté hirviendo, poniendo primero la sal y luego la pasta, en forma de abanico y subir el fuego para que no se interrumpa la ebullición.
  • 2.- Hay que removerla con un tenedor largo de madera, nunca de metal, pues sustraen el calor del fuego, retardando su ebullición.
  • 3.- Si no se va a servir inmediatamente, es preferible dejarla en la misma agua de cocción y añadir inmediatamente, para parar el proceso, varios cubitos de hielo, o pasarla por agua fría.
  • 4.- la pasta está en su punto (al dente), cuando está un poco blanda por fuera, pero al morderla, notamos el interior un poco duro.
  • 5.- La pasta nunca debe cocerse directamente en caldos muy grasientos. Si es así, hay que cocerlos aparte.
  • 6.- Los formatos de pasta más indicados según el tipo de comida son:
    • Salsas ligeras: spaguetti
    • Salsas espesas: tallarines y macarrones.
    • Caldos y sopas: cabellín, tiburón, galet de navidad